DESCRIPCIÓN GENERAL DEL DESTINO
Zimbabue
Zimbabue, una joya sin salida al mar en el sur de África, cautiva con sus espectaculares paisajes y su exuberante fauna. Su joya de la corona, Victoria Falls
Impresiona cuando el río Zambeze se precipita 108 metros hacia la garganta de Batoka, levantando una niebla visible a kilómetros de distancia. Más que un espectáculo, es una descarga de adrenalina: navega por los rugientes rápidos o haz puenting desde el emblemático puente.
Más allá de las cataratas, la naturaleza se despliega en parques espectaculares. Piscinas de maná, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, permite navegar en canoa entre hipopótamos y caminar junto a elefantes en exuberantes llanuras aluviales. Cerca de allí, Matusadona Ofrece safaris aislados a lo largo del lago Kariba, donde leones y rinocerontes deambulan por escarpadas colinas.
Pero Hwange National Park—El más grande de Zimbabue con 14,651 km²— protagoniza el drama de la vida silvestre africana. Elefantes, rinocerontes negros y más de 400 especies de aves prosperan aquí, donde depredadores y presas interpretan la cruda realidad de la naturaleza. Ya sea rastreando presas a pie, navegando por el Zambeze al atardecer o maravillándose con Gran Zimbabue Ruinas antiguas, este país deja a los viajeros asombrados.
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Gran zimbabwe
A tan solo 30 km de Masvingo, en el sureste de Zimbabue, se encuentran las ruinas de piedra más extraordinarias de África: la antigua ciudad de Gran Zimbabue. Construidas íntegramente por manos indígenas africanas entre 1250 y 1450 d. C., estas imponentes murallas de granito (ensambladas sin argamasa) fueron el corazón de un próspero imperio aurífero. La precisión de la mampostería, con bloques rectangulares apilados en imponentes recintos, refleja una maestría arquitectónica sin parangón en el África subsahariana medieval.
Hoy en día, el sitio es un testimonio de la sofisticación de la civilización shona, los antepasados de los zimbabuenses modernos. Al caminar por las ruinas, se recorren los mismos caminos que los comerciantes, artesanos y reyes que forjaron la historia de África siglos antes del contacto europeo. El nombre, la bandera y el emblema de la nación (el icónico pájaro de Zimbabue) se remontan a esta ciudad, que antaño dominaba el comercio de oro, marfil y cobre.














